capitulo 28. perdiendo la fe
—¿Cómo sabes eso? —Phil pregunta.
—La misma Mónica me lo dijo.
—Pobre muchacha —musita la madre de George, y aquellas palabras lo hace pensar en que su esposa no tenía a nadie más que a él.
[…]
Por la mañana cuando Phil y Ciana bajan ven a su hijo tomar las llaves del coche y dirigirse a la salida.
—Es muy temprano —farfulla su madre —. ¿Ya te sientes mejor?
—Necesito verla, no pude dormir en toda la noche pensado que ella estuvo sola en casa sin entender que pasaría entre nosotros.
Sus padres