Sí, Amo Lancaster. ¡Por favor, cálmese!". Los dos guardaespaldas se apresuraron a persuadirlo.
Las sienes de Henry se hincharon y las venas de su frente estaban a punto de estallar. "Con una explosión tan grande, ¿crees que ella pudo escapar del fuego que se propagó tan rápido?".
"Esto...". Joe se atragantó.
Henry ya no le prestó atención. Quería entrar corriendo.
Cuando Joe volvió a la realidad, sus ojos parpadearon y tomó una decisión firme. "Lo siento, Amo Lancaster. Perdóneme por priori