Mundo de ficçãoIniciar sessãoViktor
—¿Eres tan cobarde que ni siquiera puedes abrir la puerta? Mira lo que nos has hecho. A nuestra familia. Eres un maldito idiota.Su voz amortiguada arrastraba las palabras, lenta, mientras golpeaba mi puerta. Me decía todo lo que necesitaba saber sobre su estado de ebriedad.—Todo habría estado bien si hubieras lidiado con esa… chica hace mucho tiempo. Ahora ella y ese bastardo han destruido nuestra empresa. Nuestra reputación.La «chica» en cuestión






