Capitulo 10: No puedo hacerte daño.
Una vez Tatianna tenía esa llave en su poder, corrió hacia donde estaba el vehículo oscuro.
El sonido de unos motorizados se escuchó, unos que ingresaron al centro de ese piso bajo, en la fábrica abandonada.
El humo ya se estaban disipando y uno de los motorizados dio un casco y sus llaves a Vladimir quien dejó tirada su gabardina y bufanda para seguidamente subir a la motocicleta.
Tatianna que disparaba a algunos de los hombres que salieron ocultos por ese primer piso, corrió hasta Vladimir