Desde que era pequeño, Marcelo siempre se había sentido inferior a Gonzalo en todos los aspectos. Desde el día en que nació, había vivido a la sombra de Gonzalo.
El odio que Marcelo sentía hacia Gonzalo no era de un día para otro. En más de una ocasión, había pensado que si no fuera por Gonzalo, el título de genio empresarial le pertenecería a él.
¿Qué era Gonzalo sin la ayuda de su padre?
Desde que se enteró de que Gonzalo no era el hijo verdadero del anciano Suárez, Marcelo se sintió aliviado.