Hay dolores que sólo se podían comprender plenamente al vivirlos en carne propia. Con el tiempo, Clara había logrado perdonar y aceptar muchas cosas.
Primero, porque aún amaba a Diego, y segundo, porque de él tenía cuatro hijos.
Después de afrontar la pérdida de un ser querido y luego volver a reunirse con su familia, Clara entendió el valor inapreciable de los seres amados. En lugar de perder el tiempo en la venganza, prefirió disfrutar del presente y valorar lo que tenía.
Nadie más que ella po