Diego miró a Yannis, que se parecía tanto a su antiguo yo terco, sin burlarse de su inocencia.
Todos eran niños en el amor, solo crecían a través de las pruebas.
Estas experiencias no se aprendieron con unas pocas palabras de los demás, debes aprender de tus propios fracasos.
Diego no se burló de su arrogancia en ese momento, porque el destino era justo y lo que estaba destinado a suceder siempre sucedería.
Además, Diego ya había notado la conexión especial entre Paloma y Yannis, no era solo una