Diego la miró con cierta sorpresa, —Pensé que no te importábamos, no imaginé que estuvieras tan bien informada.
Teresa levantó la cabeza y se encontró con su mirada, al escuchar esas palabras, su corazón se llenó de una mezcla de emociones.
—En mi memoria, aún eras ese niño que me seguía, y de repente, has crecido tanto.
Elevó la mano con la intención de acariciar el rostro de Diego.
Pero los dedos se detuvieron antes de tocarlo.
Sus sentimientos hacia Diego eran complicados. Desde el principio,