Capítulo 1524
Los perros de campo se sentaron junto a Aurora o la rodearon, moviendo la cola y sacando la lengua, mostrando una actitud amigable.

Clara les advirtió en voz baja: —Seguro que está en guardia, tengan cuidado.

En un abrir y cerrar de ojos, Emiliano abrió la puerta de madera. Debajo había una escalera de madera, sumida en la oscuridad, parecía ser un sótano.

Ambos descendieron con precaución por las escaleras y pronto llamaron a Clara desde abajo: —Doctora, encontramos al señorito Suriel, pero no
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