Yolanda se encontró con un rostro idéntico al de Rafael. Aunque no había presenciado la muerte de Rafael con sus propios ojos, Diego no podía engañarla.
Además, si Rafael no hubiera muerto, no habría dejado pasar tantos años sin ponerse en contacto con ella.
En aquel entonces, Rafael era como un perrito faldero para ella, y Yolanda no le prestaba atención. Especialmente después de que tuvieron relaciones esa noche, llegó a odiar al hombre que le arrebató su virginidad.
En aquel momento, tenía la