Mundo ficciónIniciar sesión¡Oh, Dios mío! Todo era mentira. En el fondo sabía que mi padre no sería incapaz de hacer algo tan perverso.
Retrocedo apartándome de María con la intención de salir corriendo. Tengo que alejarme de este lugar.
—¿Está bien, señorita?
Niego.
—¡Necesito salir de aquí!
Sea lo que sea, no es bueno. Tal vez vayan a usarme para extorsionar a mi padre, o para algo peor.&nb







