Sin embargo, Sotiria no fue a cambiarse de ropa de inmediato. En cambio, se puso los aretes y se admiró en el espejo por un rato, luego se quitó los aretes y recogió el atuendo del sofá.
Al llegar al dormitorio, Sotiria soltó un grito al desdoblar el atuendo y mirar de cerca lo atractivo y voluptuoso que lucía este atuendo. Casi el 90% era una malla…
No obstante, como Sotiria le había prometido a Garrison que lo usaría, solo podía soportarlo y ponérselo.
Sotiria solo se miró al espejo una vez