“No me importa mientras que a la Señorita Larson no le importe”.
El rostro de Lorraine se puso tan pálido como una hoja de papel. Ella le lanzó a Jebediah una mirada severa. “¡Estoy harta de ti! ¿No me has profanado lo suficiente? ¿No tienes un límite?”.
“No entiendo el concepto de límites”.
Jebediah curvó suavemente los labios. Sus ojos estaban llenos de burla.
“Todo lo que sé es que no hay límites entre nosotros. ¡Solo debes recordar que permanecer en mi buena voluntad es parte de nuestro