Bryson estaba parado afuera del estudio, mirando la calle mientras la gente pasaba. No pudo evitar recordar cómo Charlotte lo había engañado para que se desnudara por esta misma calle. Su rostro apuesto se sonrojó.
“¡Ja! ¡Espera! ¿Mi falta de sueño me ha hecho escuchar cosas? ¿Alguien dijo que le debía algo? Bryson, ¿tienes un tornillo suelto? ¿Por eso crees que te debo algo?”.
Charlotte estaba abrumada por la rabia. Ya no podía controlar el volante con una mano, por lo que tuvo que detener su