“¿Estás segura?”. Los ojos azules de Zenios se llenaron de sorpresa y preocupación.
“Jeje… Carlie, te lo dejaré claro, desde mi perspectiva, definitivamente espero que te quedes en Rothesay, así puedo verte cuando quiera… Pero debo recordarte que si te quedas, tú y mi tío puede que tengan que pagar un precio muy alto”.
Charlotte permaneció indiferente, su voz llena de determinación. “Esta es mi decisión final. Pagaré cualquier precio. No me arrepentiré”.
Los perfectos labios de Zenios se abri