—Quizá. Aunque algunas personas son mejores ocultando sus sentimientos que otras.
No respondo.
No tengo intención de seguir aquella conversación y, por suerte, Victoria parece comprenderlo. Simplemente acomoda una sonrisa tranquila en su rostro y regresamos a la mesa.
Cuando llegamos, Lucas ya está sentado junto a Amaya.
Mi madre parece encantada con su presencia.
—Todavía no puedo creer que permanecieras tantas horas en el hospital.
Lucas se encoge de hombros.
—No fue nada importante.
—Claro q