**AMAYA**
Despierto antes de que suene la alarma y permanezco unos segundos observando el techo de la habitación, preguntándome por qué tengo la extraña sensación de haber descansado mejor de lo habitual. No tardo en encontrar la respuesta; la conversación de anoche regresa a mi memoria casi de inmediato: la absurda comparación sobre piezas de rompecabezas que, por alguna razón, sigue haciéndome sonreír.
Giro ligeramente la cabeza y descubro que Fredery continúa dormido. Su respiración es tranq