**FREDERY**
Estoy nervioso…
Llevo toda la mañana repitiendo en mi cabeza las palabras que voy a decirle cuando esto termine. No sé cómo confesarle que la amo después de todo lo que le he hecho, pero esta vez no voy a esconderme.
Cuando el sacerdote finalmente pide a los padres y padrinos que se acerquen, no lo pienso demasiado. Extiendo la mano y mis dedos rozan los suyos. Ella se sobresalta y yo también.
—Vamos —murmuro.
No sé si Amaya escucha todo lo que quiero decirle en esa palabra. Probabl