**FREDERY**
Los gritos de mi madre terminan despertando a Amaya.
—¿Qué pasa? —murmura, todavía adormilada.
La observo unos segundos. Tiene el cabello desordenado, apenas consigue abrir los ojos y, aun así, me parece la mujer más hermosa del mundo.
—Es mi madre.
—¿Qué quiere?
Otro grito resuena desde la planta baja.
—¡FREDERY!
Suspiro.
—Seguramente quiere que le explique todo lo que pasó ayer.
Amaya arquea una ceja.
—¿Y por qué te grita como si hubieras cometido un crimen?
Sonrío.
—Porque probab