Marcos
La estoy besando y peor aún lo disfruto como un condenado, es como si su boca fuera adictivo y yo solo quisiera deborarlo.
Me separé de inmediato al darme cuenta de lo que estoy haciendo, no es que me disgustara, sino todo lo contrario, me encanta navegar y explorar su boca como un campo desconocido.
La veo ahí confundida y respirando con pesadez, avergonzada, no entiendo porque actuó así, es que es tan difícil comprender que sucede conmigo.
Al principio solo significaba un favor hacia m