Mundo ficciónIniciar sesiónPude escuchar sus gemidos más agudos, sabía que estaba a punto de correrse, sus manos apretaban mis brazos y sus piernas estaban temblando, sin embargo no me pedía que parara, mordía fuerte su labio, estaba más que excitada, y amaba poder ver su rostro de esa manera. Ambos llegamos al orgasmo, apretó sus piernas y soltó un gran suspiro, me quedé dentro de ella por unos segundos, lo que sign







