Era la primera noche que Emely dormía por fuera de su casa, siendo consciente que su madre sabía que estaba con su jefe. Seguramente hablarían con mucha seriedad cuando volviera a casa.
Pero no le importaba, ella no pensaba en ningún problema en aquel instante, cuando Ian la devoraba a besos sobre la cama.
Hicieron el amor como ninguna otra noche. Emely conoció lo que era un gran orgasmo que la hizo retorcerse de placer.
Ian le hizo un oral que la hizo gemir y gritar su nombre. Después la penet