Liam sonrió tan pronto como vio venir a Heather. Se levantó del suelo, caminó hacia ella y la abrazó con fuerza.
“Anoche eras todo en lo que podía pensar”. Ella forzó una sonrisa en su rostro.
“Yo también”. Se dio cuenta de que su estado de ánimo no era tan alegre como siempre, lo que le hizo fruncir el ceño.
“¿Pasó algo mientras me iba ayer? No pareces feliz”. Ella lo miró fijamente por un momento y luego dejó escapar una risa incómoda.
“Estoy bien, anoche dormí mal”. Más bien sexo duro. Una