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~ El punto de vista de Isabella
A la mañana siguiente, sintiéndome un poco más fuerte, salí de mi habitación, decidida a no dejar que Victoria me persiguiera y me escondiera. No dejaría que contaminara el espacio de Lucian con su presencia y me hiciera sentir como una extraña en mi propia vida. Al salir al pasillo, oí el eco de su risa, su voz descendiendo hacia mí, charlando con una criada como si ya fuera la señora de la casa.
Apreté los dientes, sintiendo que la ira volvía a arder, pero