— ¿Qué sucede? — pregunto sin mucho interés, viendo a otro lado que no fuera el híbrido.
—¡Oh! Hermosa pero que hostilidad con la que soy recibido, solo venía a avisarte que Aidan ha estado llamándote para que nos reunamos en el centro del pueblo para arreglar unas ultimas cosas e irnos antes de que el sol caiga…— olfateo sin querer el aire y noto el dulce olor a canela envolviendo a la menor, frunció el ceño y antes de preguntar algo apareció la responsable del aroma.
—Por qué no dejáis dormir