70. Sergey
- - - - - - - Un año después - - - - -
Una vez que el concierto termina, estoy agotado, mis manos duelen y solo puedo imaginar llegar a casa y caer profundamente dormido, hasta el proximo mes si es posible. Los aplausos y las flores hacen parte de la vida que amo, y siempre serán bien apreciados, pero cuando bajo del escenario veo a mis hijos correr hacia mí, soy malditamente feliz, Janne llega primero que Ivan, pero el pequeño me entre