147. Sergey
Para cuando finalmente terminamos la cena, no hemos escuchado ningun tipo de discusión, más que el murmullo de la conversación entre Kathia y Nathan, con un ocasional llanto demasiado fuerte que hace que Amara me alnce una mirada molesta.
No voy a mentir, sí he sido un poco egoista con respecto a la situación, pero es que maldita sea, lo unico que quiero es un puto descanso del drama, estar con mis hijos y disfrutar finalmente de mi esposa, pero al parecer, no podré hacerlo hasta que resuelva c