111. Sergey
Despierto sintiendome un hombrbe feliz, probablemente tenía que ver con que había follado a mi esposa con ganas, y mierda, ella me había rogado que fuera rudo, y me había encantado, ahora estaba completamente dormida a mi lado, acurrucada de esa forma que seguía pareciendome tierna, mientras estaba aún vestida con el set de lencería el cual es completamente diferente al que había utilizado el día de nuestra discusión, lo que llama mi atención, pues no sabía que había comprado más de uno, no es