Capítulo 46.
Alexandre
—Qué gusto tenerla aquí, en mi habitación una vez más, señorita Duch —la acerqué a mí y la tomé de la nuca para separar la distancia entre nosotros. Nosotros habíamos decidido venir a mi departamento debido a que mis padres tenían planes de cenar con un par de socios. Había pasado más de una semana y media desde el anuncio que hicieron en la oficina y todo el mundo parecía encontrarse muy contento—Eres tan bonita, Heaven...Me pregunto cómo es que fuiste capaz de robarte la belleza de