Donna.
Un hermoso paisaje se presenta ante mí, una enorme sonrisa se dibuja en mis labios por la sensación de tranquilidad que me provoca este lugar, la brisa acaricia mi rostro con suavidad, cierro los ojos por unos momentos, pero casi enseguida los abro ya que escucho la voz de mi madre a la distancia, en ese momento frunzo el ceño y la busco con la mirada, para mi sorpresa, la veo a la distancia a lado de ella está mi padre. Sin dudarlo ni un segundo corro en su dirección y me tiro en sus bra