—Muy bien... aquí es cuando las cosas se ponen turbias.
—Algo, el caso es que, su ex vivía en el pueblo y cuando lo volvió a ver, sus ojos brillaron con intensidad, su mirada cambio por completo, sus mejillas se tiñeron de rosa— Me levanto de mi lugar y me giro hacia él. —No lo voy a negar, estaba celoso y enfermo de envida, sentía enojo al ver que MI HEMBRA estaba enamorada de otro hombre y no de mí, ardía en cólera de ver como suspirada de amor por él, así que decidí no romper mi enlace, habí