Abro los ojos de par en par y una pequeña carcajada se me escapa, él al ver mi reacción frunce el ceño, quedándose parado esperando alguna clase de explicación. Ahora yo soy la que esta confundida.
—Soy yo... — Le contesto sin dejar de reírme.
Toda esta situación se me hace surreal, ¿Cómo es posible que no me reconozca? Me ha visto miles de veces, sigo siendo la misma y lo comprobé cuando me fui al baño a arreglarme y me miré al espejo.
Él se acerca a mí, todavía con una expresión de confusión