CAPÍTULO 45: GAIA TENDRÁ QUE PAGAR
Parisa
Cuando salí esta mañana hacia la cabaña de Gaia para cumplir mi papel de hermana abnegada, no imaginé que me encontraría defendiéndola con mi propia vida de un enorme lobo que aparecería de la nada.
Todo pasó en una fracción de segundo. Una fracción tan ínfima en la que tuve que pensar rápido y reaccionar. Nunca, jamás de los jamases en la vida me habría puesto delante de una bestia feroz para salvar la vida de Gaia, pero en ese pequeñísimo instante pen