Mundo ficciónIniciar sesiónShadez logro que sus heridas comenzaran a arder, picaban y ardían, pero comenzaban a gorgotear rastros de nueva piel, de nuevo pelo, de nueva sangre por sus venas. Las mordidas de los caídos, ya ni siquiera estaban y para Chelsa fue la señal de que debía levantarse, ella misma se había propuesto la hazaña de terminar con todo de una ves.







