Capítulo 6
Alani se retitó de la fiesta de cumpleaños, se encontraba confundida, estaba recostada en su cama, intentando procesar lo que Lían, le había confesado. No era un moustro, como ella creía, era un ángel y no podía creer que los ángeles en verdad existieran.
Se sobresaltó al oír un ruido en la ventana, era Lían. Ese día, el calor de verano era agobiante y ella, notó en él, que no caía ni una gota de sudor.
—No voy a preguntarte como entraste, ya me lo imagino —susurró ella de manera irón