Ella se quedó helada. Había una mirada vacilante en sus ojos, como si él dudara.
Gu Lichen levantó la mano y sacudió a Zhong Keke entre los ojos.
—No parece que te guste mucho. ¿Cómo vas a hacer que me enamore de ti?
Se llevó la mano a los ojos, donde él la apartó y lo miró.
—Zhong Keke, ¿no quieres que me enamore de ti? —Su voz sonaba en sus oídos.
Las lágrimas brotaron repentinamente de sus ojos. Pasó tan rápido que la tomó por sorpresa. No esperaba llorar
Las lágrimas de ella le