¡Esta posesividad dominante era solo por ella!
Ella era la única que hacía que actuara posesivo. Él no permitía que nadie más la codiciara.
Su beso casi la hundió en él. Ella logró mantener una pizca de razón. "Jin... No... No continúes. No estoy en las condiciones adecuadas para...".
"Lo sé. No voy a hacer nada. Yiran, ¡solo quiero besarte y decirte cuánto te amo!". Su voz magnética era seductora. Su respiración, sus ojos y su abrazo la estaban cautivando.
Ella se estaba hundiendo cada vez