‘Aunque ella no me ama, ahora está conmigo, ¿no es así?’.
Ling Yiran solo sentía un gran peso en un lado de su hombro. Parte del peso de él estaba ahora sobre su hombro.
Él era como un hombre exhausto hasta la médula, que buscaba algún soporte, aunque solo fuera temporal.
Ella parecía ser su soporte, su único soporte en este mundo. Si ella lo apartaba, era como si él cayera por un precipicio.
‘Dios, ¿cómo pude tener una idea así?’, pensó Ling Yiran mientras se reía de sí misma. Ella nunca po