Mundo ficciónIniciar sesiónArianna había conseguido el contacto telefónico de una médico amiga suya que no ejercía por estar muy bien casada. Su marido la tenía viviendo como una reina, así que no había necesitado trabajar un solo día desde que contrajo matrimonio, era, de hecho, la envidia de muchas.
— Hola, Cinnia te habla Arianna…
— ¿Arianna? ¡Amiga! Tanto tiempo sin saber de ti, ¡Dime por favor que ya pescast







