Mundo de ficçãoIniciar sessão—No, no definitivamente no iría. El vestido le quedaba mal, pequeño, se sentía mal, tenía asco y quería quedarse a dormir, si, era la organizadora, pero se las arreglarían sin ella, era definitivo. Se quitó el vestido negro que había comprado con deseos de ocultar que gorda se estaba poniendo, se puso su bata y se recostó en la cama. Quería llorar, de verdad eso del embarazo estaba más y más complicado,







