Alisson Smith
Una amenaza
Había amanecido y él había desaparecido. Ya tenía la lámpara en las manos y esperaba el momento oportuno, con los oídos bien abiertos para oír el menor ruido posible, lo justo para darme cuenta de que estaba allí. La oscuridad de la noche ya se había apoderado de la habitación y yo sabía que Zayd volvería en algún momento.
Mi mente estaba llena de suspense y adrenalina. Mi corazón latía deprisa, cada segundo parecía una eternidad. Y entonces, por fin, llegó el sonido q