Él se enderezó y, con un gesto abierto y acogedor, extendió la mano hacia Bianca.
En ese momento, Bianca empezó a replantearse la imagen que tenía de Lucas, construida en base a las descripciones de Dave.
Parecía más accesible de lo que había imaginado.
Alzó la vista y vio a Dave justo detrás de ella, con la mano apoyada de forma protectora sobre su hombro.
Aunque su presencia le daba una sensación de seguridad, también le provocaba un malestar interior difícil de ignorar.
El resentimiento