Ashley sonrió aún más.
—El anillo está en tu bolso, ¡y aún así sigues clamando tu inocencia! Personas como tú no deberían estar en Phoenix Entertainment. ¡Lárgate de aquí!
Los demás se unieron, gritando:
—¡Eres una ladrona! ¡Lárgate!
Bianca quería explicar, pero sabía que era inútil.
Con una expresión decidida, abrió su bolso y miró dentro. Allí, en el fondo, estaba el brillante anillo de diamantes. Lo levantó cuidadosamente con una servilleta.
Mientras el anillo brillaba bajo las luces, la m