—Espera. Esto fue planeado. Voy a averiguar quién está detrás —Bianca colocó ambas manos sobre los hombros de Diana y la miró a los ojos—. Emitiremos un comunicado diciendo que pronto daremos explicaciones. Y sobre las terminaciones de contrato… No autorices la salida de ningún artista hasta que resolvamos esto. Si insisten en irse, no los retendremos, pero exigiremos la compensación legal correspondiente. Y pongamos en pausa todas las colaboraciones por ahora. Por cierto, ¿con cuánto efectivo cuenta la empresa?
Diana, que se encargaba de las finanzas, respondió:
—Aunque recibimos depósitos recientes y tenemos acuerdos en proceso, no es suficiente. Tenemos problemas de flujo de caja, y si se frenan las colaboraciones y no cobramos a tiempo, podríamos quedarnos sin liquidez. Pero puedo trabajar en el área financiera. Pediré apoyo a mi equipo.
—No hace falta. Yo encontraré la forma de resolverlo.
Con eso, Bianca se giró y volvió a su oficina.
Diana se quedó allí, mordiéndose el labio. C