Bianca se quedó maravillada ante la vista de los fuegos artificiales iluminando el cielo nocturno, pero la única persona que no los miraba era Dave. En su lugar, él estaba completamente cautivado por el brillo radiante en los ojos de Bianca.
—¡Señor Evans, mire! ¡Los fuegos artificiales son reales! —Bianca nunca había visto una combinación tan hermosa de estrellas y fuegos artificiales. Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras intentaba jalar del brazo de Dave, pero su mirada permanecía fija e