Aria ya basta, no tienes por qué sentir celos, ella no debe ponerte celosa- me repetía eso a cada rato.
-Fabián lo siento, lamento mucho que tengas que hacerte cargo de este bebe, si no lo quieres no te preocupes yo sola puedo cuidarlo- está siendo madura, pensé- ya veré que hago en que trabajo, como cuido a este bebe que vendrá a este mundo sin padre- no, ya no, maldita sarcástica- no tienes por qué hacerte responsable. - lo abrazó con fuerza.
Y otra vez volvían los celos, pero lo peor de todo