Punto de vista de Mira
Ha pasado un mes desde aquella cena en la que Callum me arrancó las bragas empapadas y me penetró con los dedos hasta dejarme sin aliento, susurrando sobre hombres enmascarados que nos follarían a las dos como putas baratas.
Pensé que ese era el punto de inflexión en nuestro matrimonio estancado, pero estaba completamente equivocada.
Cada mañana me despertaba con el coño húmedo y palpitante: los labios hinchados, el clítoris palpitante, el líquido resbaladizo goteando ent