Punto de vista de Cade
El grito de Ava resonó por toda la casa, sus piernas flaquearon mientras le metía mi polla entera en su coño regordete.
Se agarró a la mesa de centro para mantener el equilibrio, su coño rociando un líquido caliente. "Cade... oh... Cade... me estás abriendo..." gimió, su hendidura se contrajo.
¡Perra! Apenas estoy empezando.
Con solo un empujón de mi polla, ya está rociada por todas partes, mi camisa pegada al pecho por la orina caliente.
Miré de reojo, con los ojos ardie