En cuanto llegaron a la casa, Nathalie por un momento no quiso entrar, quería con todas sus fuerzas poder estar en los brazos de su padre, él le diría qué hacer.
—Por favor cariño, se que te debo una explicación, déjame dártela, luego, si quieres irte puedes hacerlo, pero déjame decirte que no te voy a dejar marchar nunca de mi vida, que voy a luchar por ti, porque nunca he mentido cuando te digo que te amo. — Nat, bajó del auto, Evans le tomó la mano y la guió dentro de la casa. — Podrías ir