C47- CASTIGO.
C47- CASTIGO.
El auto se detuvo frente al muelle, donde los yates se balanceaban suavemente con el vaivén del agua. Cassio salió del vehículo sin decir una palabra, y Luna lo siguió, confundida pero sin atreverse a preguntar. Las cosas entre ellos estaban tensas, y ella sabía que cualquier palabra de más podría empeorar la situación.
—Señor, ya está listo —informó un hombre, inclinándose ligeramente.
Cassio pasó a su lado sin detenerse, y Luna lo siguió de cerca. Delante de ellos había un magníf